jueves, 20 de febrero de 2014

"...y a ti te encontré en la calle"


Quien dice calle, dice desván de la abuela, casa de la tía...

o incluso de una prima lejana.

A veces las cosas te llegan de la forma más inesperada. Sé lo que digo.

Y es que no hay decoración más lowcost que la que hacemos con piezas que

no nos han costado ni un céntimo. 

Imagen


Lo más divertido es darles un uso completamente distinto

 para el que fueron fabricadas.

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen


También podemos transformarlos, con un poco de maña,

(bueno, a veces mucha, para qué nos vamos a engañar),

en algo muy diferente.

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen


Y las telas de saco o lino antiguas son un recurso barato 

para completar una decoración natural.

Imagen

Imagen

Imagen





Se trata de una iniciativa de las autoras del blog Petite Candela

con la que invitan a otros blogs a presentar propuestas sobre el tema elegido.

El de este mes es Decoración lowcost.

¡Espero que os haya gustado mi selección!







martes, 4 de febrero de 2014

Lo que me pide el cuerpo...



Imagen


Imagen


Y no me refiero precisamente

a aprender a hacer croché

junto a una chimenea.



Pero claro,

¡todo en la vida tiene sus consecuencias!




Imagen



miércoles, 22 de enero de 2014

Baños de color



¡Cuesta levantarse por las mañanas!

Sí.

Pero si yo tuviera un baño tan colorido y luminoso 

como cualquiera de éstos,

me despejaría nada más entrar.


Imagen


Imagen


Imagen


Imagen


Imagen



Imagen


Imagen


Imagen


Imagen


Imagen


Este post participa en la #decopedia

Encuentro de blogs de decoración, que ya va por su 3ª edición y que este mes

 está dedicado a la Decoración a todo color.






jueves, 9 de enero de 2014

domingo, 5 de enero de 2014

Empaquetado de última hora


Puede ocurrir que hayas decidido pasar este fin de semana festivo

en un pintoresco y perdido pueblo de interior,

alejado varios o muchos kilómetros de cualquier zona comercial.

Puede ocurrir también que por caprichos del destino,

te hayas olvidado los preciosos papeles que tenías preparados

para empaquetar tooodos los regalos.

(Cosas más raras se han visto, como olvidar las uvas el día de Noche Vieja...
No miro a nadie...)


¡Que no cunda el pánico!

¡Respira hondo, abrígate y lánzate al monte!




















¡O busca por casa!








¡O saca el artista que llevas dentro y dibuja!






¡O recorta!






Y, si por el contrario, no se te ha olvidado nada

y tienes todos los medios a tu alcance...


















¡Felices Reyes!




Imágenes:  Pinterest