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martes, 8 de diciembre de 2015

Improvisando la Navidad


Esta nueva cita de #Diariodeco 18 Preparando la Navidad me pilla 

completamente desprevenida. Y es que ya sé que, según la tradición, pasados 

estos días de puente, mi casa debería estar más que preparada para recibir las 

fechas en cuestión. Llena de luces, de brillos, de nieve, de lazos... 

(me he pasado un poco, creo).

Pero nada más lejos de la realidad. Siempre acabo decorando deprisa, en el

 último momento y cada vez empleando detalles "menos navideños".

Si no, mirad algunas imágenes en las que me inspiro.


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Unas letras metálicas oxidadas formando la palabra que elijamos relacionada 

con el tema. Después podemos usarlas para otra cosa.


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 Una guirnalda de luces añadida a la lámpara que tenemos en algún rincón 

durante todo el año.


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Un adorno elaborado con plantas y velas suspendido de alguna lámpara 

o del techo.


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Unos calcetines de dormir con unas ramas verdes y alguna piña (el relleno va al

 gusto), sujetos a un cordel rústico con unas pinzas de madera.


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Por supuesto la corona. Pero, si os fijáis, la de la imagen está hecha con ramas 

de olivo, que no es el árbol típico de la Navidad pero que a mí me encanta y 

que puede formar parte de nuestra decoración cuando acaben estas fechas.

Yo ya hice la mía hace algún tiempo (aquí). 


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Un grupo de botellas con una rama de bayas rojas en su interior en contraste

con el verde, proporciona un detalle muy navideño (únicamente gracias al  

color), para adornar un estante o la repisa de la chimenea.


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Y para la mesa, una servilleta (de nuevo con los tonos típicos), una ramita de 

muérdago y unas galletas con forma de estrella. Más sencillo imposible.


Pues este año mi Navidad va a parecerse mucho a esto. Espero que 

os inspire para la vuestra.



martes, 1 de diciembre de 2015

Mi bodegón de otoño-invierno





Me gustan mucho los brezos. De siempre. Pero todavía más desde que 

descubrí que, una vez secos, su color permanece casi inalterable, mientras no 

lo expongas directamente a la luz natural. 

Palabrita que es así. No tenéis más que mirar la foto. El de la izquierda lo

 compré a principios de otoño y tengo que confesar que me duró dos telediarios.

 Y el de la derecha es la víctima del año pasado.




 Además, ya sabéis que me gusta agrupar mis objetos preferidos y crear así 

 rincones con encanto, "bonitos de mirar" como yo digo.

En este caso, un portavelas de zinc, una cesta metálica y un frasquito de cristal 

(todo de Mr. Wonderful), una planta artificial muy pero que muy conseguida (de

 Carrefour) y un pájaro de porcelana blanca (de Simple, la preciosa tienda que

 os enseñaba en la entrada anterior).

Y a vosotros, ¿también os gusta crear ambientes parecidos?



miércoles, 19 de noviembre de 2014

Pon un tartán en tu vida



 Lo conocéis de sobra, es el tejido de líneas geométricas con el que los 

escoceses confeccionan su traje regional. Según el diseño 

del estampado, antiguamente les servía para identificar su lugar de procedencia 

tiempo después, el clan al que pertenecían. 


Siempre me ha gustado, aunque no hace tanto que ha vuelto a ponerse de 

moda (las modas van y vienen, ya se sabe). No en vano, tengo ya una pequeña 

colección en mi armario, que va desde algunas camisas hasta un bolso, 

pasando por unas bailarinas, unos pantalones y por la bufanda de rigor. 


¡Tranquilos! No me lo pongo todo a la vez. Parecería un sillón orejero, ya lo sé.

Y de eso se trata, ahora que ya no me queda más tartán que ponerme encima, 

he encontrado algunas ideas para incorporarlo a la decoración.


A ver qué os parecen...


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¿Qué? ¿Ponéis un tartán en vuestra vida?



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martes, 4 de febrero de 2014

Lo que me pide el cuerpo...



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Y no me refiero precisamente

a aprender a hacer croché

junto a una chimenea.



Pero claro,

¡todo en la vida tiene sus consecuencias!




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sábado, 7 de diciembre de 2013

Fin de semana largo


En estos fines de semana largos de invierno, 
cuando se es friolera como yo, 
poco se puede hacer fuera de casa.

Pero dentro, superado el primer día, 
en el que no me muevo de al lado de la chimenea,
mi cabeza y mis manos empiezan a maquinar...

Una amiga, que sabía que los sacos antiguos me vuelven loca,
me regaló unos retales que le sobraron de un trabajo que ella realizó.
Eran de una fábrica de café, mis preferidos.

Casi todo el saco que pasa por mis manos lo convierto en cojín.
Y éste no iba a ser menos.


Éste es un cojín riñonero, que ha resultado ser de lo más cómodo.



Aún me sobró un trozo muy pequeño y me resití a tirarlo.
Con una vela, unas ramitas de boj y unas bayas...


Así voy preparando la Navidad,
que está a la vuelta de la esquina.



Y cuando digo que mi cabeza comienza a maquinar,
significa que pongo a trabajar a todo el que me rodea.

Mañana, los resultados.






viernes, 6 de diciembre de 2013

Tejiendo, tejiendo...



"Con estas manitas y mi tejedora..."








¡Ya dije que me estaba abrigando!


El problema es que ahora

¡no puedo parar!!!



¿Alguien quiere un cuello?